"Ser poeta es encontrar en otros la propia vida. No encerrarse; darse a todos; ser sin ser melancolía, y ser también mar y viento, memoria de las desdichas." Gabriel Celaya
martes, 11 de diciembre de 2012
MIS OJOS, SIN TUS OJOS, NO SON OJOS...
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos..
No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.
No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.
Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Sueños de un seductor, 1972
Allan.- Creo que es cierto, el secreto consistía en no ser tú sino ser yo. La verdad es que tu... No eres muy alto y sí bastante feo... Pero, yo soy también lo bastante bajo y feo como para tener éxito por mí mismo.
Bogart.- Te deseo suerte, muchacho."
Dick.- Sólo el tuyo. Cuando la desperté me dijo que había sido una pesadilla."
Allan.- Y más siendo yo hipercrítico, debido a mi enfermedad. Tengo tendencia a rechazar antes de que me rechacen, así me ahorro un montón de tiempo y de dinero. "
Chica.- Largo de aquí, imbécil.
Linda.- ¿Qué te ha dicho?
Allan.- Que no sabe bailar."
lunes, 25 de junio de 2012
Casablanca, 1942
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Bébetela

«Tienes un cuerpo de reloj de arena
y un alma de película de Hawks.»
Díselo muy bajito, con tus labios
pegados a su oreja, sin que nadie
pueda escuchar lo que le estás diciendo
(a saber, que sus piernas son cohetes
dirigidos al centro de la tierra,
o que sus senos son la madriguera
de un cangrejo de mar, o que su espalda
es plata viva) . Y cuando se lo crea
y comience a licuarse entre tus brazos,
no dudes ni un segundo:
bébetela.
El olvido
(o eso creía entonces). Me cruzaba
con ella por la calle y no era ella
quien se paraba ante un escaparate
de ropa deportiva, no era ella
quien compraba el periódico en un quiosco
y se perdía entre la muchedumbre.
Como si hubiera muerto. No era ella.
Su nombre era el de todas las mujeres.
El desayuno
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
martes, 31 de agosto de 2010
American Beauty, 1999
"Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo, a veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma, mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán."
"No subestimes nunca el poder de la negación."
"¿Desde cuando eres tan... triste?"
"Es genial comprobar que todavía tienes la capacidad de sorprenderte a ti mismo."